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Infinidad de globos rosas recibieron a los invitados a la fiesta de Hello Kitty en Madrid. Nada más entrar, tenían que pasar por el vestuario donde, si no traían pijama, les prestaban uno. Cruzado el umbral, descubrían ante sus ojos varias camas, con sábanas de Hello Kitty y un árbol del que colgaban los nuevos terminales de Sony Ericsson y Orange... |